Mi meta soy yo

Hoy doy un paso más en ese desnudo integral interno que os estoy haciendo poco a poco, y lo traigo de la mano de mi propio cuerpo. Esta era yo esta mañana antes de ir a entrenar.

IMG_20141112_092124La subía  mi cuenta de Instagram con el siguiente texto:

El peor ‘no’ de todos es el tuyo. Pero también el sí y la aceptación. Cuando te empiezas a querer por dentro, lo de fuera va solo. Supongo que por eso el amor que le he acabado cogiendo al deporte, el entrenamiento, la dieta, la vida sana en general. Tranquilos que aún no tengo tripa para entrenar así, pero cada vez la tengo más cerca…

A ver que soy buena pero no tonta, no os voy a negar que es en la que se me veía más mona, pero vamos que soy yo, que es mi cuerpo. Mi habitación, mi ropa nueva de deporte, mis cajas por el suelo, y mi espejo. Bueno, eso no, es el espejo de mi hermana, pero no todo podía ser tan bonito.

En fin vayamos al lío, y lo que os quiero contar.

Los que me conozcáis de la manera menos virtual posible sabéis cómo me está cambiando todo, la mente y el cuerpo. Uno sin el otro no es que no se pueda, es que no es posible.

Si no me hubiera aceptado por dentro, no habría sido capaz de empezar a cambiarme por fuera. Asumir tus debilidades, tus problemas, tus filias y tus fobias, ese es el primer paso para conseguir lo que quieres.

Que sí, que es lo de siempre y lo que yo quiera, pero que es verdad joder, que se cumple. Para muestra, un instagram.

Y sin embargo, os tengo que contar que ayer tuve una pequeña recaída, sí queridos míos, sí. Ayer fui de compras y tal con mi señora madre, y cuando estábamos en una tienda, decidí probarme unos vaqueros, que vi anchotes y tal, para dejar de usar siempre pitillos. El caso es que me llevé una talla que era 2 y 3 tallas menos de lo que suelo usar. Y no podía parar de contarlo, me puse suuuuper feliz.

Y vosotros diréis que, si lo que pretendo es ponerme en forma, es normal que me alegre. Sí, y no.

La filosofía Nueva Vida, lo que me llevó a cambiar y aceptarme y a abrir este apartado en mi vida, y en mi blog evidentemente (si no, no lo estaríais leyendo ahora, que parezco tonta algunas veces), fue precisamente aceptar que la belleza, el atractivo no es un producto. No es un carmín, no son unos tacones, no es un tinte, y mucho menos es una talla.

Luego me dio un poco de vergüenza, la verdad, y por eso os lo cuento, porque creo que es importante recapacitar y no tener miedo a decir ‘Oye, que también quiero esto’ cuando os pase.

No cuentes los kilos, yo no lo estoy haciendo. Mi entrenador personal me mira con cara de poker cuando le digo que no sé lo que peso, pero es que es verdad. Me lo noto tanto en el cuerpo que no me hace falta pesarme, perder 5, 10, 20 kilos no es mi meta.

Mi meta es conseguir otra cosa.

Mi meta soy yo, y por eso trabajo en mí.

(Ya lo próximo será una foto en pelotas a este paso)

 

3 pensamientos en “Mi meta soy yo

  1. Mucho ánimo Adri. Yo, al igual que tú, también empecé a hacer deporte porque estaba muy enclenque, muy canijo y encima fumaba. Después de un mes y una semana, he visto bastantes cambios, tanto físicos como mentales. Me agrada que haya gente como tú, así que te apoyo mucho y ya verás como cuando vayan pasando los meses, por muy duro que sea, acabarás viendo como todo cambia en tu vida. Yo lo experimenté hace unos años, pero cambié de ambiente y abandoné. Un fallo del que aprendí. Un saludo =)

  2. Me encanta tu nueva filosofía !!!
    “Mi meta soy yo ” y poder traspasar muchas cosas que nos vienen impuestas…. registros antiguos, falsos valores y mentiras repetidas millones de veces. Busquémonos todos a nosotros mismos !!!
    Felicidades guapa por tu blog !!!

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